¿Cómo se trata el cáncer de próstata en un paciente de edad avanzada?

El cáncer de próstata es el cáncer más común en los hombres y afecta principalmente a los pacientes mayores. La elección del tratamiento estará dictada principalmente por el estado general del paciente.

En Suiza, 6.000 hombres desarrollan cáncer de próstata cada año. Poco más de la mitad de ellos tienen más de 70 años. El diagnóstico se realiza mediante biopsias de próstata, motivadas por el examen rectal digital y la prueba del antígeno prostático específico (PSA).

Esta sustancia producida por la próstata es un buen indicador del estado general del órgano. Por lo tanto, un aumento en el nivel de PSA en la sangre puede indicar una anormalidad. Sin embargo, no es necesariamente un cáncer, porque una infección de la próstata y un aumento en el tamaño de la glándula también pueden causar un elevado PSA.

Cabe señalar que, por lo general, ya no se recomienda la prueba del PSA para los hombres después de los 75 años de edad sin síntomas. De hecho, la evolución de este cáncer suele ser lenta y en pacientes con una esperanza de vida inferior a 10 años, el diagnóstico probablemente no cambiaría el curso de su vida.

Elección de la terapia

La edad del paciente no es el único criterio para determinar el tratamiento más adecuado. También se tienen en cuenta otros aspectos, como el riesgo de muerte por cáncer u otra causa (por ejemplo, otra enfermedad), las posibles complicaciones causadas por el tratamiento y, por último, las preferencias del paciente.

Dado que el estado del paciente tiene un impacto significativo en su capacidad para tolerar el tratamiento, se realizará previamente una evaluación completa del estado del paciente mediante diversas pruebas.

Esto permitirá, por ejemplo, determinar si el paciente debería beneficiarse de una evaluación geriátrica adicional o evaluar el grado de gravedad de otras enfermedades o trastornos asociados con una enfermedad inicial.

Tratamiento del cáncer localizado

Se dice que el cáncer está «localizado» si está contenido en la glándula prostática y no se propaga a otras partes. En este caso y dependiendo del estado general del paciente, se puede ofrecer un tratamiento curativo, ya sea mediante cirugía o radioterapia hormonal.

Los tratamientos quirúrgicos locales (como el ultrasonido focalizado de alta intensidad (HIFU)) son terapias innovadoras que tratan las áreas cancerosas sin afectar al resto de la próstata sana. Para los pacientes mayores, esta puede ser una opción interesante porque es mínimamente invasiva y bien tolerada.

A fin de evitar los efectos secundarios del tratamiento, a veces se considera la espera vigilante para los pacientes mayores que no presentan síntomas. El comienzo del tratamiento se retrasa hasta que el cáncer progresa. Esta alternativa también puede recomendarse para los pacientes ancianos con una esperanza de vida limitada.

Tratamiento del cáncer avanzado

En el caso del cáncer de próstata sensible a las hormonas (las células tumorales crecen bajo la influencia de la testosterona) con metástasis, los tratamientos farmacológicos o la cirugía pueden reducir significativamente el nivel de testosterona, que es responsable del crecimiento del tumor.

Sin embargo, hay efectos adversos, especialmente en pacientes ancianos, con riesgo de disminución de la masa muscular, diabetes, complicaciones cardiovasculares u osteoporosis.

En el caso del cáncer metastásico resistente a las hormonas, las sesiones de quimioterapia suelen realizarse en pacientes cuyo estado general lo permite.

Por último, existe una multitud de soluciones terapéuticas como la radioterapia, las terapias óseas dirigidas, la cirugía y los medicamentos, que pueden utilizarse en función de los síntomas y el dolor del paciente.

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